Las bebidas de un restaurante son tan importantes como la comida que se vende ya que también son una fuente importante de ganancias en tu restaurante, ya sea que tengas un menú de bebidas sencillo, o uno extenso con más de 20 bebidas.
Las bebidas de tu restaurante además de acompañar los alimentos, son el complemento perfecto para que exista un buen maridaje y poder ofrecer una gran experiencia.
Es esencial ofrecer una amplia variedad de bebidas para poder satisfacer los diferentes gustos del público. Además de bebidas alcohólicas, también se deben incluir bebidas sin alcohol, como refrescos, aguas, jugos de fruta natural y algunas bebidas locales o aquellas que ofrezcan una nueva experiencia.
Clasificación de bebidas en el menú
Lo más recomendable es que la lista de bebidas esté separada de la lista de alimentos y si la gama de bebidas es amplia lo mejor es tener una carta aparte ya que esto corre el riesgo de que de ser confuso y dar una apariencia desordenada. De acuerdo a esta última sugerencia lo óptimo es clasificarlas por la manera en la que se pueden llegar a consumir cada una de las bebidas:
Aperitivos En este apartado se incluyen bebidas como cócteles de entrada, espumosos y vermuts que los comensales pueden disfrutar antes de la comida principal.
Bebidas para acompañar la comida
Son las bebidas que complementan las comidas y que se adaptan a los platos que se ofrecen. Por ejemplo, vinos, cervezas, refrescos y aguas.
Bebidas para después de la comida Aquí figuran las bebidas que se pueden tomar para la sobremesa, como licores, destilados, infusiones y cafés.
Bebidas especiales Estas son las bebidas que dan un poco de exclusividad a la carta. Bebidas premium, vino o tequila de edición especial.
Bebidas sin alcohol No pueden faltar bebidas sin alcohol que van dirigidas para aquellas personas que no lo consumen o para las familias con niños.