Con presencia en más de 100 países, esta organización internacional propone que la gente conozca el mundo intercambiando trabajo en granjas orgánicas por hospedaje y comida.

Se llama Wwoof –World Wide Opportunities in Organic Farms–, y su objetivo es invitar a la gente a trabajar y vivir en establecimientos con actividades sustentables; al respecto, Lauren O’Neill, norteamericana de 23 años –quien ya vivió esa experiencia– comenta que viajó desde octubre de 2014 y hasta hoy, ha recorrido Uruguay, Argentina y Chile, laborando en granjas y chacras como voluntaria.

“Cuando me gradué en la universidad, entré en la página de Wwoof International y elegí la Argentina. Quería conocer América del Sur, amo la naturaleza y algún día quiero tener mi propio establecimiento en Connecticut, para dedicarme a la producción de miel. Aprendí muchísimo durante estos meses acá,” explica Lauren.

Wwoof nació en Londres, en 1971, cuando Sue Coppard –secretaria y activista–, invitó a algunos compañeros a una granja orgánica, la pasaron tan bien que repitieron la experiencia y crearon una organización que llamaron Working Weekends on Organic Farms, que con el tiempo cambió su nombre.