Como es bien sabido, la mala alimentación genera problemas de salud en la población mundial nacional: cifras de  la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición apuntan que en 2012, más del 71 por ciento de la población mexicana padecía algún grado de sobrepeso u obesidad.

Por ello debemos ofrecer menús equilibrados y variados; que incluyan carnes blancas y sobre el tema, Rocío Velázquez, especialista en nutrición de Sprim México, menciona que es necesario incluir un aporte diario de cereal, fibra, frutas y verduras (de preferencia con poca cocción, casi verdes) y una cantidad adecuada de proteína, de preferencia carne blanca y reducir al mínimo la grasa proveniente de cualquier tipo de carne.

La especialista recomienda el consumo de pescado, pollo y conejo; señala que este último es poco frecuente, pero altamente recomendable debido a que es una carne magra –mayoritariamente músculo y baja en grasa–. “Es un animal activo, no acumula grasas y no requiere el uso de hormonas; su carne aporta calcio, selenio, zinc, es baja en colesterol, sodio y rica en potasio, fósforo y magnesio”.