Recientemente, la Agencia Federal para la Seguridad de la Cadena Alimentaria de Bélgica (FAFSC), informó que ha preparado una guía enfocada a la inocuidad en los insectos comestibles, donde se explican los sistemas de procesamiento, las buenas prácticas higiénicas o las pruebas microbiológicas, físicas y químicas que deben aplicarse a estos productos.

Aunque en Europa aún no aprueban y regulan estos llamados “alimentos del futuro” –por ser autosustentables y nutritivos–, el organismo belga puso sus esfuerzos en desarrollar esta guía dedicada a los consumidores y productores, quienes sabrán qué especies son comestibles, cuáles son nocivas, cómo deben producirse y qué medidas se deben adoptar para mantener la inocuidad.

En el mundo existen unas dos mil especies de insectos comestibles; muchas de las cueles, han sido usadas como alimento para los seres humanos desde hace miles de años; pese a esto falta mucho por saber sobre su seguridad alimentaria, cualidades organolépticas y valor nutrimental.